Las principales ventajas de crear una sociedad laboral o una cooperativa

A la hora de crear una empresa, uno de los principales aspectos que debe tener en cuenta es la forma jurídica. Por ello, en este artículo queremos explicarle los principales beneficios que le ofrece optar por la institución de una sociedad laboral o cooperativa.

Sociedad laboral: características y beneficios principales

Antes de constituir una sociedad laboral es de vital importancia tomar en consideración sus características y beneficios. Este tipo de entidad jurídica está formada principalmente por los propios trabajadores de una compañía. En el caso de que quiera integrar como socio a una persona que no trabaje en la empresa deberá informar de ello al órgano de administración. Otra de sus particularidades es la necesidad de incluir un fondo especial de reserva. El 10 % de los beneficios líquidos deberá guardarse en este fondo.

El capital social mínimo que se requiere para crear una sociedad de este tipo será de 3000 euros en el caso de una Sociedad Limitada Laboral. Por otro lado, la Sociedad Anónima Laboral requiere un capital mínimo de 60 000 euros. La sociedad laboral, sin embargo, le ofrecerá un régimen jurídico mucho más flexible que el de una sociedad anónima. Cualquiera de los socios puede entrar y salir sin problemas, y es mucho más sencillo que en otras formas jurídicas. Al ser de los empleados, todos los socios, independientemente del número de acciones, podrán cotizar en el Régimen General de la Seguridad Social. De esta forma, todos los trabajadores tendrán derecho a prestación por paro y FOGASA.

Los socios no estarán en disposición de poseer participaciones o acciones que representen más de una tercera parte de la empresa. Sin embargo, existe una excepción que permite llegar hasta el 50 % del control de la empresa. En ese caso, será necesario que la sociedad laboral haya sido creada por dos socios trabajadores, aunque esta situación solo es válida hasta los primeros 36 meses. Las acciones también se dividirán entre las de clase general y las de clase laboral cuando pertenezcan a los trabajadores.

Muchas bonificaciones fiscales

A nivel fiscal, este tipo de sociedad cuenta con múltiples bonificaciones prácticamente desde su alta. En el acta de constitución y cualquier otro tipo de ampliación de capital, contará con una exención del 100 % en el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados. Asimismo, tampoco deberá pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.

Adicionalmente, si quiere transformar cualquier S.L. o S.A. en una sociedad laboral también cuenta con ventajas. En este caso, tendrá una bonificación del 99 % en el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados. Por otro lado, podrá disfrutar de exenciones de hasta el 95 % en el Impuesto de Actividades Económicas. Como cualquier persona jurídica, al final del ejercicio deberá tributar el Impuesto de Sociedades en el caso de haber obtenido un beneficio contable.

Cooperativa, otra de las opciones a tener en cuenta

Una cooperativa es otra de las formas jurídicas que no debe perder de vista. Guarda algunas diferencias respecto a la sociedad laboral, especialmente en el concepto. En este caso, es una agrupación voluntaria de diferentes personas físicas o jurídicas por un bien común. El objetivo es la prestación de un servicio. Para ello, es necesario contar con tres socios para una cooperativa de primer grado, y dos para una de segundo grado.

Los principales beneficios que le ofrece son la posibilidad de invertir un capital variable, y que este quedará estipulado en los Estatutos. En este sentido, se adapta a sus necesidades, y las de sus socios. La responsabilidad que usted tendrá será limitada al capital social que haya aportado. Además, los socios pueden entrar y salir cuando lo deseen, ya que la adhesión es libre. Todas las decisiones que se tomen en este tipo de sociedad son democráticas.

A la hora de cotizar en la Seguridad Social tendrá libertad para hacerlo por el Régimen General o como autónomo. La Administración Pública ve con muy buenos ojos esta forma jurídica. En este sentido, tendrá facilidad para obtener financiación pública a un tipo de interés mucho más razonable que en una entidad de crédito. Favorece la inclusión de personas en paro, ya que permite el cobro de un pago único. De esta forma, cualquier socio que esté recibiendo una prestación por desempleo podrá percibir la cantidad restante y ponerse a trabajar.

Ventajas fiscales principales

A nivel fiscal también cuenta con múltiples ventajas. Está exenta del pago del Impuesto de Actos Jurídicos documentados tanto para su constitución como para la ampliación de capital. El Impuesto de Sociedades es del 20 %, a diferencia de otro tipo de sociedades que tributan al 25 %. Además, las cooperativas protegidas podrán disfrutar de una exención de hasta el 50 % de la cuota, de modo que se consiguen grandes beneficios a nivel tributario.

Como conclusión, una sociedad laboral o una cooperativa son opciones jurídicas realmente interesantes si quiere constituir una empresa. Contacte con nuestro equipo de expertos y consiga asesoramiento personalizado para crear la suya.

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