El Tribunal Superior de Justicia de Madrid considera que los gastos vitales del hijo desgravan como alimentos en el IRPF

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Madrid en una sentencia del 30 de enero de 2017 ha determinado que la anualidad por alimentos contenida en el artículo 75 de la Ley 35/2006, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), va más allá de lo destinado a la manutención o los gastos ordinarios, y comprende también lo necesario para el sustento, habitación, vestido, asistencia médica, educación e instrucción del hijo “mientras sea menor de edad y aún después cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable”.

El recurrente impugnó dos resoluciones del Tribunal Económico Administrativo Regional de Madrid, de 26 de febrero de 2015, que desestimaban sendos recursos de reposición interpuestos contra los acuerdos de liquidación provisional de la Agencia Tributaria (Aeat) de los ejercicios 2010 y 2011, argumentando que el dinero que entregaba el padre a sus hijos no podía considerarse pensión de alimentos al hacerse por su animus donandi -entregar en donación una cosa a otra persona-, y no como consecuencia de una obligación derivada de una sentencia. En dichas resoluciones se suprimían las anualidades por alimentos -presentadas de acuerdo al artículo 75 de la Ley sobre el IRPF- al considerar incorrecta la reducción practicada. La desestimación de los mismos se hizo en base a que ” Según los justificantes aportados, en el convenio regulador de fecha 17 de julio de 2006 que fue ratificado por la sentencia de divorcio num. 974/06, establece que al ser custodia compartida no se fija pensión de alimentos a favor de los hijos. Cada progenitor sufragará los gastos de sus hijos cuando estén en su compañía”

En el presente supuesto, el contenido del convenio regulador de separación matrimonial incluía lo siguiente:

Alimentos para los hijos:

“Al ser custodia compartida no se fija pensión de alimentos a favor de los hijos. Cada progenitor sufragará los gastos de sus hijos cuando estén bajo su compañía. 

Los gastos extraordinarios serán asumidos por mitades por ambos progenitores y deberán ser acordados por ambos, salvo razones de urgencia, o autorizados por el Juzgado, en caso de discrepancia. Se enumeran como carácter enunciativo como gastos extraordinarios, dentistas, ortopedias, óptica, campamentos, clases de inglés, actividades extraescolares deportivas, etc.

Al haber gastos comunes que generarán los hijos tales como : el recibo de colegio, el recibo médico, gastos varios de los hijos, actividades extraescolares y demás, ambos padres se comprometen a abrir una cuenta corriente, cuenta que será solidaria en la que ambos serán los titulares donde se domiciliarán todos los recibos de gastos de los hijos.(…) Cada progenitor ingresará a finales de mes, a partir del día 28, 350 euros para que esa cuenta corra con todos los gastos de los menores”

La ponente, la magistrada Álvarez Theurer, rechaza los razonamientos dados por el Tear y explica que el concepto de “anualidades por alimentos” debe interpretarse atendiendo al tenor literal contenido en el convenio aprobado judicialmente mediante sentencia y al sentido que quisieron atribuirle las partes. En el convenio regulador de la separación, dentro del apartado “alimentos para los hijos”, se dictaminaba que, al establecerse la custodia compartida, no se fijaría pensión de alimentos, pero sí la transferencia mensual de 350 euros a una cuenta común para los gastos comunes -colegio, médico, actividades extraescolares, etc. De este modo entiende que los alimentos (artículo 142 del Código Civil) comprenden todo lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido, asistencia médica, así como la educación e instrucción del alimentista mientras sea menor de edad y aún después cuando no haya terminado por causa no le sea imputable. Tal y como se deduce del convenio, asevera Álvarez Theurer, este concepto engloba los gastos médicos, de transporte, vestuario, material escolar o deportivo, y cualquier gasto para atender al sostenimiento o educación de los descendientes, salvo la manutención o sustento, expresamente excluido en el acuerdo.

Por todo ello, el TSJ admite el recurso presentado contra las resoluciones del Tear y confirma la pretensión del demandante imponiendo a la Administración demandada las costas procesales.

Si desea conocer la resolución pinche en el siguiente enlace TSJM Cont 30 enero 2017

 

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